El plan orgánico fue aprobado por el Consejo Nacional de Universidades en sesión ordinaria del día 02 de julio de 1993, cuando se acordó "Emitir opinión favorable al proyecto de creación de la Licenciatura en Educación en las menciones de Historia y Letras de la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad de Los Andes". Asimismo, se autorizó a "la referida institución a otorgar a sus egresados los Títulos de  Hístoria y Letras" (Gaceta Oficial, 13/08/93).

El Programa inició sus actividades en el semestre B-93 (Septiembre) y se cumplió en forma sucesiva con las cohortes A-94, Intensivo 94, B-94, A-95, B-95, mini semestre A-96, Intensivo 96, B-96, A-97, Intensivo 97, B-97, siendo este último proceso de admisión para culminar en el B-98, cumpliendose así los cinco años de vigencia del programa y beneficiándose aproximadamente 1100 aspirantes.

Durante la instrumentación del programa se fueron detectando algunas fallas y presentando serias dificultades lo que conllevó a plantearse la necesidad de mejorarlo y actualizarlo de acuerdo a la Resolución Nro 1 de fecha 15 de enero de 1996.

El Consejo de Facultad nombra una comisión para elaborar una propuesta, integrada por los Profesores Leslie Arvelo, Ciro Mendoza y Tulio Sánchez, la cual produjo un papel de trabajo que recogió los lineamientos fundamentales de los autores sobre una propuesta de formación docente, y que presentó al Consejo de Escuela de Educación para su discusión en el semestre A-98. Entre los planteamientos figuraba el de mejorar el Programa de Profesionalización Docente que estaba por concluir, ajustándolo a los cambios que a nivel nacional se habían generado a través de la Resolución N° 1, y que de acuerdo al numeral 14, literal "C", propone que: "Las instituciones universitarias, previa la aprobación de los planes de estudio por los organismos competentes, podrán otorgar estos títulos a los egresados de universidades e institutos de Educación Superior con el título de Licenciado o equivalente que aprueben el plan de formación en los ámbitos de capacitación pedagógica y prácticas profesionales requeridas a los estudiantes de la carrera docente."

La nueva propuesta estaba dirigida, en su etapa inicial, a los egresados de las universidades e institutos de educación superior con el titulo de Licenciados o equivalentes cualquiera fuera su especialidad, lo cual permitiría un nivel de exigencia equivalente a un nivel de postgrado. Dicho programa se impartiría en cuatro semestres. El Plan de Estudios estaba estructurado en tres áreas: Formación General, Formación Psicoeducativa y Formación Profesional, se fundamentaba en el modelo de Educación Andragógica bajo la modalidad de educación a distancia, estaba adscrito a la Facultad de Humanidades y Educación y se definía como programa autogestionado.

El Consejo de la Escuela de Educación nombra una nueva comisión para que, con las modificaciones sugeridas por los departamentos y por el mismo Consejo de Escuela al documento presentado, se elabore una nueva propuesta de un programa de formación docente. Dicha comisión estaba integrada por los Profesores Leopoldo Molina (Coordinador), Freddy Mudarra y Esperanza Moret.

Durante el lapso comprendido entre el 15 de junio al 15 de julio de 1998, la Escuela de Educación abrió un censo para conocer el número de los aspirantes potenciales que estarían en condiciones de cursar la licenciatura en Educación en las áreas de Ciencias Sociales, Lengua y Literaturas Modernas, Ciencias Naturales y de la Salud, Física y Matemática. Este llamado iba dirigido tanto a los Egresados Universitarios como a los Técnicos Superiores, interesados en trabajar en el campo de la docencia.

En el mes de enero del año 2000, la Comisión presentó ante el Consejo de Escuela, para su discusión, una nueva propuesta de Programa de Formación Docente. Entre las características mas resaltantes podemos señalar: La filosofía del programa buscaba la Formación de un docente intelectual, fundamentado en el paradigma curricular Crítico Racional; por ser crítico en su labor docente, el aspirante intenta superar las limitaciones del modelo reproductor y complementar las bondades del modelo reconstructivo. El eje curricular es el Saber, entendiendo a este como el conocimiento producido en la sociedad global que ha de ser asumido de manera auto reflexiva por el docente y sobre todo por el alumno. Los principios orientadores del diseño curricular son la comunicación, el conocimiento, la acción y la reflexión, y se les denomina ejes curriculares. El saber se organiza en cuatro campos curriculares: campo instruccional, campo escolar, campo valorativo y campo integrativo. Dentro de los campos se distinguen cuatro áreas que conforman el plan de estudio: formación general, formación especializada, formación pedagógica y formación profesional. El plan de estudios adopta una doble modalidad: la Modalidad I, dirigida a los Técnicos Superiores (de 50 a 75 u.c.) y la Modalidad II, dirigida a los egresados de Universidades e Institutos de Educación Superior con el título de Licenciado (de 40 a 50 u.c.). El plan de estudios está organizado en cinco semestres. Se hará selección de los estudiantes para acceder al programa. El financiamiento del programa se hará por cuatro vías: montos asignados como parte del presupuesto universitario anual, pago de aranceles por los aspirantes, actividades organizadas a través del programa: cursos, seminarios, publicaciones, etc. y creación de una fundación privada sin fines del lucro.